La realidad, nuestro mejor espejo
Durante los tres últimos meses, el país fue escenario de hechos extremos que causaron desilusión; la esperanza que había renacido en muchos sectores de la población boliviana, quedó pronto desvanecida.
La turbulencia social no ha terminado, el panorama aún estremece a quienes producen, venden, transportan; a quienes compran, a quienes tienen en el trabajo su imperecedera rutina, con esa tenacidad que fortalece el espíritu e incita empujar adelante; vencer obstáculos como misión de vida.
A tal punto llegaron los hechos, que institucionalizar el desorden, parecía ser la opción más fácil; la gobernanza fue atrapada por su propia inacción. Y otra vez surgió la misma pregunta: ¿por qué tiene que ser de esa manera?
Los sociólogos analistas proponen para estos casos, identificar la mentalidad que........
