Llevemos una vida profunda y auténtica.
En este año 2026, que recién empieza, vivamos la profundidad de nuestra vida, posibilitando una experiencia diaria de vida, que nutra nuestra alma, respete nuestra dignidad, aprecie nuestra existencia y ahonde la gestión de calidad de nuestra relación con nosotros mismos (nuestro ser interior) y con los demás, con autenticidad por encima de la conformidad y la impostura, sin sacrificar nuestra esencia para encajar a moldes o estereotipos que no condicen con nuestra naturaleza.
Escogiendo la paz por encima del drama, asumiendo la responsabilidad máxima tanto de nuestro propio bienestar emocional como la optimización de nuestro tiempo de vida; y, en consecuencia, amemos desde la integridad, desde la plenitud, desde la elección consciente, desde la abundancia interna, desde la madurez emocional y la paz interior.
Seamos férreos intolerantes a la........
