El camino es el correcto
No es euforia, es el camino correcto. Coincido con quienes sostienen que, en menos de un mes, el presidente Abelardo de la Espriella ha marcado una ruptura determinante frente al desgobierno de los últimos cuatro años. Primero, claridad en la directriz. No ha habido mensajes contradictorios y menos lunáticos. Las líneas de transparencia, carácter contra el crimen y gobierno desde los territorios se cumplen con determinación.
Segundo, cohesión institucional. El presidente, su gabinete y la cúpula de la Fuerza Pública, están recuperando la alineación gubernamental y el liderazgo internacional, con orden y método, y de la mano de los mandatarios regionales. Dando señales de liderazgo y compromiso con la misión constitucional.
Tercero, coherencia en la acción. El esfuerzo del gobierno es ejemplar: foco, compromiso, dignidad, optimismo y presencia territorial. No hay espacio para discusiones cosméticas que desvíen la esencia del mandato. El presidente está concentrado, asistiendo a las víctimas del terremoto y liderando la seguridad y defensa nacional. Mientras el Vicepresidente, inteligentemente ordena la casa y destierra la........
