Pilar y una ventana
En casa tenemos un ventanal entre la cocina y el salón. Cuando la gente viene, suele preguntarnos si se abre. «No, es solo para ver desde ambos lados». El 13 de febrero, Pilar vino al mundo con algo más de dos kilos y medio, y cuarenta y ocho centímetros de altura. No preguntó si se abrían las ventanas. No hizo falta.
