Veruela y el parador que nunca existió
A los pies del Moncayo, en su somontano somnoliento y con aires de Toscana, territorio de belleza, de paz y silencio, se alza el monasterio........
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A los pies del Moncayo, en su somontano somnoliento y con aires de Toscana, territorio de belleza, de paz y silencio, se alza el monasterio........