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El vicario de un poder supremo

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19.04.2026

19 de abril 2026 - 03:10

La física cuántica introdujo el relativismo en una ciencia que hasta entonces aspiraba a ser determinista. El azar y la probabilidad se impusieron como guionistas de una realidad inasible donde todo iba a ser previsible, y tanto fue el impacto que Albert Einstein, el mejor y el más disruptor de todos los físicos, le afeó a su amigo Niels Bohr aquella deriva fantasmal hoy demostrada y certificada: “Dios no juega a los dados”. A lo que el danés respondió con cierta sorna: “Deja que Dios juegue a lo que quiera”. Y jugó a las cartas.

Donald Trump ha replicado en su red social una reflexión de sus partidarios en Irlanda, Irish for Trump, en la que sostienen que Dios........

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