Persona de vida
El lanzamiento de una obra como 'Historias de fantasmas' supone un momento literario rara vez repetible, así como pudo serlo 'El año del pensamiento mágico' de Joan Didion o las correspondencias de otras parejas de escritores. Sin embargo, este artefacto que la autora Siri Hustvedt (Minnesota, 1955) viene de publicar es una forma de confesión polifónica que prescinde de preguntas o respuestas. Es la vibración del luto rebotando contra diferentes paredes: la memoria, la familia, el porvenir, la ciencia, el pasado, la destrucción, la incertidumbre. Su matrimonio de 43 años con Paul Auster fue elogiado como uno de los poderosos e influyentes, una 'power couple' de manual que sirvió de confesor al otro y, más que nada, de primer lector.
Hustvedt propone una sucesión de textos propios y ajenos, cartas de otros y las últimas de Auster a su nieto, que apenas pudo conocer. Los documentos se integran en la narración de la viuda para contentar a un fantasma que ella siente todavía en los pasillos, donde de tanto en tanto encuentra el aroma de los puritos que su marido fumó hasta 9 años antes de morir. La escritora no cree en espectros, pero al repasar su vida es fácil encontrar el origen de esa mirada suya y propia capaz de diseccionar entre lo muerto y lo inmortal de un personaje, una idea o un problema.
La historia vital de Hustvedt se construye con los ojos hacia Noruega y el entorno nórdico y los pies en Estados Unidos. Su madre Esther, noruega de nacimiento, se había trasladado a Minnesota junto a Lloyd, un hombre americano que había conocido en la Universidad de Oslo. Se casaron y pronto dieron prole. En casa, el inglés se combinaba con el noruego formando un idioma familiar.
Siri fue la primera en nacer de las cuatro hijas y pasó la infancia en el pueblo, sin cambiar tan siquiera de escuela. Los Hustvedt se asentaron en una comunidad nórdica migrante que se movía en círculo a través de sus instituciones. De este modo, la madre pasó a ser también bibliotecaria y profesora de francés en el colegio de sus hijas y de su marido, el St. Olaf College de la iglesia luterana.
El cambio radical en las perspectivas futuras de Siri Hustvedt se manifestó a los 13 años durante un viaje estival de la familia a Islandia. El padre se encontraba estudiando las sagas mitológicas de la isla y durante ese verano, entre las excursiones por los paisajes islandeses y Reykjavik dentro del Volkswagen Escarabajo, la joven entró en contacto con la literatura. El motivo derivó del insomnio provocado por las muchas horas de luz. Hustvedt quedó abducida por 'David Copperfield' de Dickens y al comprender que las palabras servían para eso, asumió el oficio de escritora como una vía para vivir.
La formación de la escritora se completó cum laude tanto en el........
