La ciudad atmosférica
Comenta
CompartirDe un tiempo a esta parte el concepto de «ciudad atmosférica» va calando entre quienes, desde diferentes perspectivas, se plantean no solo la arquitectura y ... el urbanismo, sino que dan un paso más al abordar factores tales como el sentir emocional y sensorial de los habitantes. Este concepto «sensorial» del urbanismo implica valorar todos los elementos que pueden contribuir al fomento de experiencias positivas a la hora de «sentir» la vida en sus calles y plazas, en edificios y en espacios públicos, es decir, la fenomenología en su más amplio sentido que impregna el ambiente (la «atmósfera») en general. Los espacios de las ciudades albergan aromas, sonidos y vibraciones que le son propios. Me refiero a determinados lugares con encanto que nos remiten a momentos emocionalmente importantes de nuestro ayer, tales como plazuelas y callejones, rinconadas y jardines, incluso zonas desangeladas, aparentemente baldías y descuidadas que acaso conocieron cierto grado de esplendor en épocas pretéritas. Las visibles manifestaciones urbanas del pasado, ya sea en forma de monumentos bien preservados o de restos históricos de imposible recuperación, pueden incidir en nuestras memorias y afectan a la sensibilidad y a la apreciación del presente.
Pero en la actualidad, dejando a un lado las nostalgias y pensando en planificar el futuro, no cabe ni la pasividad ni la impotencia. Los responsables políticos deben tener en cuenta diversos factores –tangibles o intangibles, armónicos o inarmónicos, racionales o puramente afectivos– como la movilidad, la iluminación (no pocas veces relacionada con la seguridad), la altura de los edificios, los espacios verdes y deportivos o las relaciones vecinales en entornos saludables. Son factores que en nada se parecen a los que obsesionaban a los munícipes hace unas pocas generaciones y sin tan enmarañada burocracia.
¿Dónde situar a Salamanca en este «mapa atmosférico»? Salamanca es una ciudad pletórica de vida que acoge múltiples miradas e infinitas interpretaciones. Es una ciudad de contrastes, simetrías y claroscuros. Combina lo clásico y lo moderno. Planes como el Especial de Protección de Infraestructura Verde y Biodiversidad van en esa línea de humanización que implica el concepto de ciudades atmosféricas. Persigue la creación de nuevos espacios verdes, la mejora de la biodiversidad, la ampliación de la superficie vegetal, el establecimiento de huertos urbanos, la renaturalización y revitalización de lugares degradados, al tiempo que propone soluciones basadas en la naturaleza, en la conectividad y en restauraciones ecológicas. Todo ello repercutirá en el bienestar de los ciudadanos y en un entorno más atractivo y atrayente. Porque preocuparse por el «bien estar» de la ciudad es preocuparse por el bienestar de sus habitantes.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Volver a intentar
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión
Más información
Este contenido es exclusivo para registrados
¿Ya estás registrado/a? Inicia sesión
Reporta un error
