Los test como modalidad de zancadilla
El cuerpo de opositores a la carrera judicial ha adquirido tal desmesura numérica que se ha hecho necesario incluir entre los ejercicios de la oposición una primera prueba consistente en un test cuyo objetivo es reducir el ingente número de opositores a una cifra manejable. Aun así, y para ocuparse de tan amplia concurrencia de aspirantes, se impone la necesaria actuación de varios tribunales para evaluar los ejercicios orales, pluralidad que, a la postre, se traduce en desigualdad, dado que no hay – ni se procura- uniformidad de criterios, cada tribunal actúa según el suyo propio, con la consiguiente inseguridad para los opositores. Recuerdo haber hecho notar esta contrariedad a dos magistradas integrantes de un tribunal de oposiciones para acceso a la carrera judicial; la respuesta fue peregrina, como peregrino es el mundo de las oposiciones; me dicen: valoramos los ejercicios «en conciencia». Confieso que no acierto a saber........
