El localismo bueno: la defensa de Peinador
Aviones en la pista de Peinador. / Marta G. Brea
Del localismo mal entendido se podría escribir un serial. Recuerdo, de chaval, que en la valla que indicaba que estabas en la parroquia de Baredo, en Baiona, se leía «Baredo 'non é' Baiona». Los de Sabarís eran de Sabarís, tampoco de Baiona, y algo parecido ocurría en Baíña, Belesar… Nadie era de Baiona, salvo que los comparasen con los de Nigrán o Gondomar. Entonces sí, todos éramos del pueblo. En Vigo, con muchos más núcleos de población y un pasado reciente de absorción de ayuntamientos históricos (Bouzas, Lavadores), pasa lo mismo pero a mayor escala: cada uno es de su calle, barrio o parroquia hasta que toca medirse con los de fuera. Ahí, de repente, todos somos Vigo, Gran Vigo o área de Vigo. Como también somos gallegos, españoles, europeos, habitantes del Planeta Tierra… Se trata de anteponer lo más cercano —empezando por la familia— a lo que queda más lejos. No creo que haya nada más........
