El fin de la web: la inteligencia artificial pone en jaque el modelo de internet
Personas utilizando sus teléfonos inteligentes.
¿Es el fin de la web tal y como la conocemos? Hubo un tiempo en que navegar por Internet significaba descubrir. Una búsqueda en Google era el comienzo de un viaje: diversos enlaces, varias pestañas abiertas y la posibilidad de contrastar fuentes antes de formarse una opinión. Hoy ese recorrido empieza a desaparecer y, cada vez con más frecuencia, la respuesta aparece antes incluso de que el usuario visite una página web. ChatGPT, Gemini, Claude, Perplexity o los resúmenes generados por inteligencia artificial que Google incorpora a su buscador ofrecen explicaciones completas en cuestión de segundos, y ahora la consulta termina donde antes empezaba.
Este avance supone una mejora evidente para la mayoría de las personas, pero para quienes producen la información que alimenta Internet, la situación resulta mucho más inquietante. No se trata únicamente de un cambio tecnológico. Lo que está en juego es el modelo económico que ha sostenido la web durante más de treinta años. Desde finales de los años noventa existía una especie de contrato tácito entre buscadores y creadores de contenido. Google organizaba la información disponible en la Red y enviaba millones de usuarios hacia periódicos, universidades, empresas, administraciones públicas o pequeños blogs especializados. A cambio, esos sitios obtenían lectores, ingresos publicitarios, suscriptores o clientes. Ese flujo de visitas convirtió al buscador en la principal puerta de entrada a Internet y permitió el crecimiento de una........
