Cuando la regulación mide paredes en lugar de calidad
El arbitraje peruano necesita instituciones sólidas. Nadie discute que los centros arbitrales deban acreditar capacidad administrativa, transparencia, independencia y mecanismos eficaces de gestión. Lo preocupante es cuando la regulación deja de medir esos atributos y comienza a medir metros cuadrados.
La segunda versión del Proyecto de Directiva del REGAJU incorpora exigencias de infraestructura cada vez más específicas. Si tales requisitos no están respaldados por una justificación técnica objetiva, el problema deja de ser administrativo para convertirse en uno de calidad regulatoria. Una buena regulación elimina riesgos; una mala regulación crea barreras.
En un mercado donde los usuarios deberían beneficiarse de........
