Glamour en la más alta esfera
Aunque en tiempos tan pedestres suele parecer baladí, la ropa y su combinación son casi tan importantes para un jefe de Estado como un buen discurso. A veces, incluso más importantes que el discurso, pues, en una era en la que ya nadie aguanta sentado más de tres minutos frente a la pantalla de un celular y solo los viejos se soplan un cuarto de hora de televisión, lo primero y lo último que se ve es la imagen. Y vaya que la presidenta constitucional de la República ha contado, en cada una de sus primeras apariciones protocolares y de trabajo, con un magnífico asesor de imagen. En primer lugar, ha sido un gran acierto que, el día de su juramento e investidura como presidenta constitucional, Keiko Fujimori haya usado un hermoso vestido “azul Thatcher”, que la distinguía de cualquier otra mujer y la realzaba frente a cualquier jefe de Estado al que recibió. El corte era, sin duda, perfecto para ella, dado que la señora presidenta ha ido evolucionando con los años y el deporte hasta alcanzar una figura a la que todo le queda bien, si sabe usarlo. Siempre he dicho que las mujeres se vuelven más interesantes a partir de los cuarenta, si están bien conservadas, y la presidenta, a sus cincuenta y un años, es uno de esos casos. No sé quién le habrá aconsejado ese “azul Thatcher”, pero recuerdo que,........
