Un país partido que debemos unir si queremos tener futuro
Mientras termina de definirse la elección presidencial, lo que tenemos al descubierto es una fractura que el Perú arrastra desde hace décadas, pero que hoy se manifiesta con mayor nitidez: un país dividido territorial, económica y socialmente. El norte costeño, más integrado a la economía moderna, con una agroexportación dinámica y acceso a mercados, ha optado por una opción que representa la esperanza y la estabilidad. Lima se ha expresado con una altísima votación que recompensa el trabajo de su reciente alcalde, lo que demuestra que cuando se hacen bien las cosas el pueblo es generoso. Arequipa ha tenido una posición que podría calificarse como progresista, pero a la vez centrista. Mientras que el sur andino, históricamente postergado, ha apostado por una alternativa de corte populista, estatista y radical. Este resultado no es casual. Es, en el fondo, un grito desesperado de millones de peruanos que sienten que........
