Trastorno dependiente de personalidad
Caracterizado por la excesiva dependencia de otras personas para tomar decisiones más o menos importantes en su vida, gran temor al abandono, sentimientos de impotencia e incompetencia, aceptación pasiva de los deseos de los demás e incapacidad para afrontar las demandas de la vida cotidiana. La ausencia de iniciativa puede estar presente en la esfera emocional o intelectual, con tendencia a delegar responsabilidades en otras personas. Las personalidades de estas personas son frágiles, débiles, con tendencia a ser manipuladas y a aceptarlo. La infancia se caracteriza por la sumisión ante los padres y hermanos mayores. Nunca se quejan de nada, son inhibidos y, a pesar de que no les gustan algunas cosas, las aceptan. Participan poco con los amigos del barrio; por lo general, los cogen de punto. Esta situación se hace extensiva en la escuela. Hay alumnos dependientes que no son muy inteligentes por su falta de iniciativa; otros, inteligentes pero........
