India desperdicia su bono demográfico
Las grandes crisis políticas rara vez comienzan con un partido organizado o un líder carismático. Diríamos, a veces, nacen de un meme, una frase desafortunada o una indignación compartida en redes sociales. Eso es precisamente lo que está ocurriendo en India, donde un movimiento que comenzó como una broma digital ha evolucionado en pocas semanas hasta convertirse en uno de los mayores desafíos políticos que enfrenta el primer ministro Narendra Modi desde que regresó al poder. Detrás de los memes y del peculiar nombre de las llamadas “Cucarachas” existe una realidad mucho más preocupante: millones de jóvenes sienten que el contrato social dejó de funcionar. Cuando una generación concluye que estudiar ya no garantiza un empleo, que competir limpiamente no asegura oportunidades y que las instituciones no responden a sus reclamos, el problema deja de ser educativo para convertirse en un riesgo económico. Ahora, el origen del movimiento fue la indignación por las presuntas filtraciones de algunos de los exámenes de ingreso más competitivos del país, indispensables para acceder a facultades de medicina y empleos públicos. Para millones de familias, estos exámenes representan la principal vía de movilidad social. Cuando existen sospechas de filtraciones, las autoridades suelen anular las pruebas y obligar a repetirlas, condenando a los postulantes a perder meses e incluso años de preparación. La indignación alcanzó un punto de quiebre........
