La Tercera Copa
En la Última Cena no había sólo una copa para que Jesús bebiera sino cuatro, según la milenaria tradición de la Pascua judía. Cuatro, como las promesas de liberación que le hizo Yhavé a su pueblo. Una de esas copas, la tercera, se bebía después de cenar y fue la de la Redención que se consumaría tres días más tarde en las afueras de Jerusalén, en el monte de la Calavera. Según la tradición judía, la sangre del cordero pascual salvó a los israelitas de la décima plaga, la matanza de los primogénitos. Según la tradición cristiana, la sangre de Cristo, derramada “para el perdón de los pecados, nos salvaría a todos. El ritual de las misas católicas repite a diario y de un confín........
