Un voto por la vida y la familia
Me dirijo a mis hermanos en la fe, de las distintas denominaciones, pero hermanos al fin, porque la fe en Cristo nos une. Asimismo, me dirijo a toda persona valiente, defensora de principios, que no busca la aprobación social, sino una conciencia aprobada. La dignidad humana no es un atributo que nos concede el Estado; procede de Dios. De ella nacen el respeto por la vida humana desde la concepción, la defensa de la institución natural de la familia y los derechos a la libertad de expresión y de conciencia, así como a la salud y a la educación, entre otros derechos fundamentales. Sin embargo, hoy esa dignidad humana viene siendo atropellada para dar paso a falsos derechos. Como bien dice la Escritura en........
