Debates presidenciales
Estas elecciones generales de 2026 en el país son atípicas en todo. Nunca hubo tal cantidad de aspirantes a la Casa de Pizarro, ni una cédula de votación desproporcionadamente enorme ni tan confusa como para no perderse en el intento de escoger bien al candidato de su preferencia. Y, para remate, el Jurado Nacional de Elecciones viene realizando el debate presidencial con un formato de temas segmentados y un minuto por candidato para exponer su plan de trabajo y dos más para responder preguntas del público y de los periodistas moderadores; es decir, una locura, además de kafkiana. Los debates de elecciones pasadas sí permitían que los candidatos —que no eran numerosos, hay que decirlo— expusieran sus programas y planes de trabajo. O, cuando menos, se esforzaban en presentarlos ordenadamente. Claro que los niveles de odio y rencores ocultos entre contendores eran mucho menores a los que se fueron cultivando en el país en las últimas dos décadas. Ahora se endilgan con facilidad y extrema........
