El Partido Popular gana y pierde
Benditas sean las elecciones autonómicas cuando las campañas se realizan en clave nacional. Es el caso de las de Aragón, el territorio barómetro electoral, la España en reducido y el estado de Ohio en estos pagos. Con las papeletas de las elecciones aragonesas en la mano, está claro que el sanchismo ha perdido cualquier viso de legitimidad democrática que pudo tener.
La cabeza de lista sanchista en el voto autonómico de ayer fue hasta antes de ayer ministra portavoz del gobierno de Pedro Sánchez. Nombrada candidata por el dedo presidencial, la sanchista por antonomasia no ha triunfado en su Zaragoza natal. Ha pagado el carísimo precio que es el de dar la cara por quien una mayoría aborrece por sus falsedades y postureos.
A Sánchez le dará igual la suerte de su escaldada elegida y su perdedor partido. Aguantará porque la legitimidad no es cosa de los consumados narcisistas. Eso está descontado y lo que realmente interesa porque no se sabe es si los líderes del Partido Popular y de Vox estarán a la altura del sentir de sus votantes.
Este desconocimiento es dramático porque lo que estará en juego durante el largo año y pico que le resta a Sánchez en el poder es la........© Expansión
