El fin del ciclo de Boric. Por Ignacio Imas
Aquel Chile que eligió a Boric y lo situó en el Ejecutivo, cambió de manera sumamente acelerada. La euforia que se vivió fuera de la denominada “Moneda Chica”, donde cientos de personas lo aguardaban con el fervor propio de una estrella de rock, le terminó dando la espalda.
La elección de Gabriel Boric en 2021 constituye el resultado inevitable de su propio contexto histórico. El Chile de aquel entonces todavía lidiaba con las profundas consecuencias derivadas de lo que significó octubre de 2019, alimentando esa convicción colectiva de que se requerían cambios estructurales urgentes en nuestro modelo de desarrollo actual.
En ese escenario, el Frente Amplio emergió como la respuesta política que encajaba con precisión. Sus cuadros habían sostenido y proyectado esa narrativa desde 2017 junto a Beatriz Sánchez, quien estuvo a punto de superar al representante de la izquierda tradicional, Alejandro Guillier.
Fueron apenas poco más de cien mil votos los que no los instaló en el balotaje de segunda vuelta, quedando en aquella oportunidad específica con la marcada sensación de que “la próxima elección es nuestra”. Y efectivamente así ocurrió, gatillado en gran medida por las notorias falencias exhibidas por la administración de aquel momento para gestionar la crisis social y política, sumado a la insuficiencia a la hora de manejar la crisis a nivel de transferencias de ingresos directos a las familias en pandemia; parecía evidente que se necesitaba un cambio de liderazgo y un rumbo estratégico importante.
Sin embargo, aquel Chile que eligió a Boric y lo situó en el Ejecutivo, cambió de manera sumamente acelerada. La euforia que se vivió fuera de la denominada “Moneda Chica”, donde cientos de personas lo aguardaban con el fervor propio de una estrella de rock, le terminó dando la espalda.
Sin percatarse del todo, la nueva elite dirigente no logró dimensionar que el problema de la seguridad pública se desbordó, evidenciando que no se encontraban preparados para enfrentar aquel complejo escenario. Del mismo modo, no tomaron razón de que amarrar su suerte política a una Convención Constituyente que se percibía como separatista respecto a las grandes mayorías, tendría finalmente un mal derrotero. Probablemente, estas sean dos de las principales variables que explican........
