La huella del Papa
MADRID 11 Jun. (OTR/PRESS) -
Algunos analistas de este país se han rasgado las vestiduras porque, según ellos, el Papa cometió un intolerable atrevimiento. El de sugerir a los representantes de la soberanía nacional cómo deben hacer las leyes. Es un reproche injusto que, además, no responde a la verdad.
A Robert Prevost no se le cayeron los anillos al formular un expreso reconocimiento del fuero exclusivo que habilita a los poderes civiles para regular la convivencia en función de las mayorías democráticas forjadas por la izquierda, el centro o la derecha del hemiciclo.
Todo lo cual no es óbice para que, quien además y básicamente es un líder religioso, pueda y deba dar lecciones morales.........
