La cárcel de la ficción lingüística
Crearon un Departament de Política Lingüística para hacer política contra la lengua catalana, no a su favor. De entre muchas de las estrategias de hipnosis que emplean los socialistas a la hora de censurar la expresión del conflicto lingüístico en Catalunya, el gaslighting es la más mezquina. Francesc Xavier Vila, el vigilante del gueto, tiene encomendada una sola tarea: cada vez que los tribunales, o la política, o las encuestas de uso lingüístico del catalán, o la gente pongan sobre la mesa la diglosia y la minorización premeditada del catalán, la tarea del conseller de Política Lingüística es la de enviar el mensaje de que no existe diglosia, ni minorización. Que “no se puede hablar de ofensiva contra la lengua”, vaya. Francesc Xavier Vila es el director de la ficción socialista; pero, sin oposición al otro lado del espejo, la suya es una ficción que solo se puede desmontar a medias. El antónimo de la ficción es la realidad, pero durante muchos años, las posturas políticas que debían encargarse de priorizar y velar por la lengua han estado alimentando una ficción propia.
En muchos sentidos, esta ficción autosugestionada ha sido igual o más nociva que la ficción del sociolingüista Francesc Xavier Vila, porque........
