La agenda de Oriol Junqueras
La prisa que contiene todas las urgencias que actualmente asedian el país se resquebraja día tras día: Rodalies, los maestros, los médicos, los policías infiltrados, la vivienda, el empobrecimiento de los catalanes, la lengua. El informe Fènix apunta a una nación en retroceso. El gobierno de los socialistas no es capaz de abordar —ni tan siquiera de aplazar— ninguna de estas urgencias, no es capaz de negociar de manera fructífera con ninguno de estos sectores, y centra sus esfuerzos en la contención y en la supervivencia. Hay ineptitud, pero también hay conciencia y voluntad política: su forma de gobernar es el ahogamiento del conflicto, el que sea, con la esperanza de que desescale. En esta olla a presión en la que se ha convertido el país, Oriol Junqueras —podríamos decir ERC, pero todo lo que queda de ERC son los sectores que no han sido expulsados por Junqueras— se encarga de hacer de válvula de descompresión a los socialistas. Siempre disponible, siempre a punto para acatar y renunciar y hacer la vida más fácil al gobierno acorralado de Salvador Illa. Hace dos años, los republicanos ostentaban la presidencia de la........
