menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El reto demográfico de Catalunya

24 0
19.04.2026

El Gobierno español ha decidido regularizar por decreto a más de medio millón de personas inmigrantes para que salgan de la clandestinidad. Es una medida que podríamos decir que era inexorable, dado que son personas que ya están aquí, todo apunta a que con intención de quedarse y, además, el sistema productivo los necesita. La buena intención del Ejecutivo, que ha actuado a partir de una iniciativa legislativa popular, tiene como objetivo teórico que los recién llegados puedan vivir en condiciones propias de la dignidad humana, pero es evidente que para ello no basta con un decreto.

La inmigración, como cualquier fenómeno demográfico, tiene unas consecuencias sociales que obligan al país receptor a gestionarlas. Las personas recién llegadas deben tener acceso al sistema público —sanidad, educación, servicios sociales— y deben poder acceder a una vivienda, porque, si no, los conflictos se dispararán también inexorablemente y, además, siempre habrá gente —de todas las ideologías— que intente sacar provecho político y económico del conflicto. Esto significa que será necesario destinar muchos recursos.

El Gobierno central decreta la regularización, pero las competencias para atender todas estas necesidades corresponden a las comunidades autónomas, que, de momento, han mostrado una falta de recursos para satisfacer las necesidades no ya de los que acaban de llegar, sino de los propios autóctonos. El problema de la vivienda, es decir, la falta de vivienda asequible, afecta también a las clases medias; las listas de espera en la sanidad pública afectan a todo el que necesita operarse y no paga un seguro privado; la ayuda a la dependencia llega a menudo cuando la persona que la necesita ha fallecido…

La regularización de inmigrantes es inexorable, pero su incorporación aumenta los recursos del Estado y dispara el gasto en Catalunya

La regularización de inmigrantes es inexorable, pero su incorporación aumenta los recursos del Estado y dispara el gasto en Catalunya

Así pues, tenemos un estado del bienestar muy deficitario que va........

© ElNacional.cat