El régimen Florentino
A la insólita irrupción de Florentino Pérez para anunciar que convoca elecciones a la presidencia del Real Madrid Club de Fútbol, los medios le han dado una importancia que va más allá del asunto estrictamente deportivo, no solo porque Pérez haya hecho el ridículo con sus paranoias, sino porque ha mostrado debilidad y vulnerabilidad el hombre que controla y domina los poderes del Estado con el estilo despótico que ha puesto en evidencia.
Un cierto capitalismo monopolista de Estado determina el funcionamiento de las instituciones más allá de la voluntad democrática expresada por los ciudadanos. Independientemente de qué partido gobierne, las grandes infraestructuras del Estado y buena parte de los servicios públicos son sistemáticamente adjudicados a una oligarquía de la que ACS (Actividades de Construcción y Servicios), el grupo de empresas de Florentino Pérez, es miembro principalísimo. El palco del Bernabéu es factor principal del sistema, en tanto que punto de encuentro de todos los que participan en el negocio del Estado: políticos, jueces, periodistas, policías y, por supuesto, el rey.
Hasta ahora nadie se atrevía a llevar la contraria a Florentino Pérez. Era un personaje temido, porque todo el mundo era consciente de su poder y de su capacidad disuasoria contra cualquier adversario crítico. Sin embargo, la derrota deportiva del Real Madrid, pero sobre todo su reacción temerosa ante la aparición de posibles contrincantes —una convocatoria electoral desesperada—, ha puesto de manifiesto que el gran Florentino duda de sí mismo. Y eso vale para el fútbol y para todo lo que afecta al personaje. Es como cuando del rey Juan Carlos solo trascendían elogios y se ocultaban las........
