El monopolio del antifascismo
En las múltiples recetas, análisis y tertulias que se han hecho por aquello tan sobado de cómo frenar a la extrema derecha hay un elemento que va en contra, precisamente, de este objetivo. Se ha instalado una especie de relato según el cual para frenar a la extrema derecha se debe ser necesariamente de izquierdas. Como si el resto de opciones que no son de izquierdas no pudieran ser antifascistas. Es decir, se considera que el espacio —enorme— que hay entre estas izquierdas y las posiciones de extrema derecha no es ni lo suficientemente puro ni lo suficientemente útil para derrotar al fascismo.
Muy al contrario de su propósito, este tener que elegir entre la extrema derecha o la izquierda (y la extrema izquierda) es lo que —precisamente— está provocando el efecto contrario. Y todo, por diversos motivos: porque a muchas personas, si las........
