Las cloacas como método
El 3 de junio de 2026 se hizo pública una serie de informes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil que conviene leer despacio. No por sus respectivas extensiones, sino por lo que reflejan. Durante años, las causas que han ido cercando al Partido Socialista —Koldo, Ábalos, Cerdán, las comisiones de obra pública, la financiación irregular, el procesamiento de la esposa del presidente, la condena del fiscal general, la trama de Zapatero— se han contado como episodios sueltos: cada uno con sus titulares y su propio ciclo de indignación. Los nuevos informes sugieren algo distinto y más grave e incómodo: que muchos de esos sucesos no son accidentes o casos aislados, sino piezas de una misma maquinaria. Una maquinaria de corrupción y otra de encubrimiento y gestación de escenarios políticos favorables al Gobierno de Pedro Sánchez.
Conviene empezar por una cautela, porque sin ella lo demás se desacredita solo. De todo este archipiélago de causas, una —y por ahora solo una— ha terminado en condena firme: la del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, inhabilitado por el Tribunal Supremo por un delito de revelación de secretos. El resto son investigaciones abiertas, y rige sobre ellas la presunción de inocencia. Lo que sigue, por tanto, no es un veredicto, sino un análisis basado en la lectura de los distintos atestados, lo que permite hacerse una idea sobre cómo encajan las piezas.
Dicho lo cual, la pregunta es si resulta posible, fáctica y racionalmente, situar al grupo de Cerdán y Díez en el centro de todo esto. Y la respuesta ya no depende de la opinión de nadie: los investigadores los sitúan ahí expresamente. A Cerdán “en un nivel superior” y a Díez “en un nivel ejecutivo” de una estructura cuyo fin aparente era preservar al partido y a su líder frente a las causas judiciales que les afectaban, pero veremos cómo esa estructura era anterior y multifocal.
Sería un error situar el nacimiento de esta maquinaria en abril de 2024, en los días de “reflexión” y en la carta a la ciudadanía con que Pedro Sánchez respondió a la imputación de su esposa. Ese episodio marca, a lo sumo, una intensificación y la puesta de la estructura al servicio de una necesidad inmediata. Es el momento en que pierden la vergüenza y las cautelas. La fábrica de fango venía operando desde mucho antes, dado que, según se desprende de los propios atestados policiales, los distintos actores empiezan a interactuar al menos desde 2018 o 2019. Lo que en 2024 se aceleró llevaba ya años funcionando.
La fontanería no era improvisada ni voluntarista. El atestado describe reuniones periódicas —decenas de encuentros documentados entre Díez y Cerdán, más todo lo que falta por salir— y, sobre todo, una infraestructura: el PSOE habría aportado “soporte económico para sufragar las actuaciones” y “cobertura logística”. No se trata, pues, de la iniciativa privada de dos personas, sino de una función con medios y presupuesto. Esa es la diferencia entre un exceso y un método.
Leída en su conjunto, la estructura parece haberse dedicado a cuatro tareas que se refuerzan entre sí.
La recompensa no es un detalle accesorio del sistema, sino su combustible. Quien acepta encender un fuego sabe que cobrará por ello, en dinero o en carrera. No es una sospecha vaga: el patrón es demasiado nítido y repetido para atribuirlo a la casualidad
La recompensa no es un detalle accesorio del sistema, sino su combustible. Quien acepta encender un fuego sabe que cobrará por ello, en dinero o en carrera. No es una sospecha vaga: el patrón es demasiado nítido y repetido para atribuirlo a la casualidad
La primera consistía en fabricar escenarios mediáticos, y aquí conviene deshacer de entrada un equívoco. El nombre que ha trascendido —Crónica Libre, un medio digital menor— es la parte visible y, en el fondo, insignificante: un periódico de alcance marginal sirve para poco más que para airear un globo sonda. El trabajo de verdad no se hace con publicaciones residuales, sino mediante la coordinación con medios relevantes y con periodistas de prestigio: firmas que sientan cátedra de honestidad profesional y se........
