El marco ideológico de la guerra de Irán
Acostumbrados a analizar las guerras en términos geopolíticos, nos olvidamos que detrás de ello hay un marco ideológico que las sustenta y justifica. La guerra no solo ha de verse como un recurso instrumental, sino como una ideología que organiza percepciones, afectos y legitimidades. Si se asume que “el fin” (la seguridad, el dominio, el control), puede justificar “los medios”, la violencia de la guerra tiende a presentarse como un simple trámite técnico, una etapa necesaria. Sin embargo, en las guerras los medios no son neutrales, ya que moldean el tipo de comunidad que se construye, el lenguaje moral disponible y las fronteras de lo humano y lo desechable.
La actualidad del pensamiento de Kant es nítida frente a las guerras contemporáneas que se justifican por “seguridad”, como la de Irán o la de Gaza. Sostener que “los medios sí importan”, como creemos la mayoría de la gente, no es un gesto moralista, sino una tesis explicativa, en la medida que los medios influyen causalmente en la formación, difusión y estabilización de las creencias que legitiman la violencia y la destrucción. Los medios no son un simple vehículo hacia una meta, sino el taller donde se fabrica la legitimidad. Quien naturaliza medios violentos para alcanzar fines “superiores”, incluida la guerra, termina produciendo una ideología donde la violencia deja de ser excepción y se vuelve criterio de pertenencia, pureza o destino colectivo, y eso es sumamente peligroso y trae consecuencias.
