Un buen negocio
Y yo, que casi todo el tiempo soy majísimo y fantástico, excepto cuando tengo hambre, que me enfado, o cuando tengo sueño, porque me pongo triste, tengo por costumbre llevarme bien con todo el mundo porque, será por mi personalidad afable o mi capacidad extrema de hacerme el tonto, casi cualquier interacción conmigo resulta en un qué majete es este tío y cuánto aprecio su existencia. No estoy exagerando; podéis preguntar a quien queráis, excepto a un puñado de personas que he apuntado en las notas de iCloud para no olvidar mi enemistad con........
