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Los desastres de Pemex y el silencio de Nahle

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23.03.2026

Mientras las obras faraónicas y caprichosas del expresidente López Obrador colapsan --ya sea física o financieramente-- y ahora también cobran vidas humanas por “accidentes”, amén de ser una pesada carga financiera para los contribuyentes y el presupuesto federal por los subsidios millonarios que se les siguen trasfiriendo, ahora también los cuestionados proyectos del obradorato se han convertido en una fuente de agresión para el medio ambiente y una amenaza ecológica y de seguridad para las regiones y los pobladores de donde se asientan.

La semana pasada el incendio y estallido en la Refinería de Dos Bocas, provocado por la fuga de residuos de refinación que se derramaron al drenaje y terminaron inundando los accesos a esa instalación, no sólo fueron la causa de la muerte de cinco trabajadores jóvenes, sino que además causaron también un derrame de grandes cantidades de hidrocarburos que contaminaron el Río Seco, las playas de Paraíso, justo unas semanas antes de la Semana Santa, y que exhibieron la vulnerabilidad y peligro en que se encuentran escuelas y poblaciones pegadas a la Refinería de Pemex, que tan sólo en el último mes registró tres derrames de hidrocarburos en la zona de Veracruz y Tabasco.

Tras los intentos de ocultar información y negar la gravedad de la tragedia provocada por las fallas en los protocolos de seguridad de la Refinería, la empresa petrolera terminó reconociendo, sin dar mayores explicaciones ni detalles, que sí tuvo un problema de fuga de hidrocarburos que no sólo fueron la causa del incendio y explosión de un auto en el que murieron cuatro de las cinco víctimas fatales, sino que ante las denuncias, fotos y videos de pescadores y pobladores de Paraíso y del sur de Veracruz y el norte de Tabasco, la empresa pública se vio obligada a reconocer sus fugas y derrames que han provocado desastres ambientales en la Costa del Golfo.

Y mientras ayer domingo Pemex se trataba de lavar, literalmente la cara, ante el desastre ambiental y la tragedia humana ocurrida en Dos Bocas, con cuadrillas de la empresa que ya recorrían las márgenes del Río Seco y las contaminadas playas de Paraíso para recoger el combustible derramado, mientras en los ríos y playas del sur de Veracruz ya trabajaba la Marina que hasta ayer reportaba haber recolectado ocho toneladas de combustible derramado, la que hasta ahora ha guardado un silencio culposo es la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle.

Porque la actual mandataria veracruzana tiene doble responsabilidad en todo lo que ha ocurrido en los últimos días, tanto en la refinería que ella dirigió en su etapa de construcción y de la que nunca explicó los sobrecostos de hasta 20 mil millones de dólares que pagaron los mexicanos y mucho menos ha........

© El Universal