Dinero y acarreo definirán elección judicial
El arranque de las campañas de los candidatos al nuevo Poder Judicial de la Federación no promete nada distinto a lo que ya bien conocemos los electores mexicanos en los procesos electorales: eventos con acarreados y cero espontaneidad, promesas y discursos demagógicos sobre una “mejor justicia”, dinero sin un origen claro y que rebasará por mucho los topes de campaña, y la movilización de maquinarias sindicales, sociales y partidistas para tratar de llevar al mayor número de votantes a las urnas.
Lo que vimos ayer y que desde el discurso oficial se nos quiere vender como una muestra de democracia o “de que somos el país más democrático del mundo”, porque por primera vez se elegirán a jueces especializados, no por sus capacidades, experiencia o conocimientos, sino por su popularidad o por el dinero que tengan para gastar en campaña, es en realidad un remedo mal hecho de las elecciones para los Poderes Ejecutivo y Legislativo, con la diferencia de que en estos comicios el gran número de candidatos y lo abultado de las boletas de votación complicarán y harán muy difícil la decisión de los electores que terminarán votando, los que decidan hacerlo, por números más que por nombres y en muchos casos por consigna.
El surrealismo y las múltiples fallas y errores que han rodeado a este proceso electoral inédito en la historia política mexicana, quedarán como anécdotas de un ejercicio apresurado y poco riguroso en el que, ante la ausencia de la oposición y la desconfianza de una parte de la sociedad en la imparcialidad del proceso, tendrá un resultado aún incierto que apunta más a un ejercicio partidista, porque la mayoría de los candidatos tienen vínculos directos con el Partido Morena y el régimen gobernante, que a una elección verdaderamente democrática e imparcial.
La participación de los votantes es todavía un misterio y difícilmente se llegará a los niveles de votación de otros procesos electorales. La sombra de la consulta para la Revocación de Mandato en 2022, que fue también un........
© El Universal
