El AIFA y sus riesgos
Los mexicanos esperábamos un aeropuerto de clase mundial para sustituir al tradicional aeropuerto Benito Juaréz, el AICM, y el proyecto aeroportuario de Texcoco, diseñado por el más importante arquitecto especializado en aeropuertos, el británico Norman Foster, cubría todas las expectativas.
Sin embargo, por un capricho del presidente López Obrador tuvimos que conformarnos con el AIFA, originalmente un aeropuerto militar.
Sin embargo, hoy es lo que hay, y cuando por una casualidad de interconexión de vuelos uno descubre un aeropuerto moderno, elegante, bien diseñado en el ámbito estético, con un área comercial lujosa y restaurantes que hacen agradable la estancia y además, es de llamar la atención la actitud amable de quienes ahí trabajan, desde las actividades más modestas. Un aeropuerto obsesivamente limpio.
Sin embargo, al caminar por sus hermosos y funcionales pasillos por la tarde, llama la atención la poca afluencia de pasajeros.
Es una obra que se hizo con dinero público, -de todos los mexicanos-, y por ello debiese preocuparnos que no se convierta en un elefante blanco y los propietarios de la tiendas, boutiques y restaurantes que hoy operan con grandes expectativas desesperen y decidan abandonar sus locales.
El AIFA fue........
