Las grietas de Morena rumbo al 2027
La arrasadora victoria del PRI en Coahuila volvió a abrir la discusión sobre las alianzas y la reconfiguración de los partidos políticos rumbo a 2027. El resultado confirmó que Morena no es invencible y que la popularidad de la presidenta Claudia Sheinbaum —la cual pese a que ha ido a la baja se mantiene en buenos niveles— no se traduce en triunfos automáticos para el movimiento y que la disputa por el poder ya comenzó, aunque formalmente falte un año para las elecciones intermedias.
Alejandro Moreno fue el primero en intentar capitalizar el momento. Apenas se confirmó el triunfo en Coahuila, el dirigente nacional del PRI retomó su propuesta de construir una gran alianza opositora con el PAN y Movimiento Ciudadano para enfrentar a Morena en las elecciones intermedias. El planteamiento no es nuevo. Lo lanzó desde marzo pasado y lo volvió a poner sobre la mesa ahora que el priismo logró conservar uno de sus últimos bastiones políticos.
La lógica detrás de la megaalianza es defender los pocos estados que hoy conserva la oposición, ganar algunos cuyos gobernadores enfrentan crisis y, sobre todo, arrebatarle al oficialismo la mayoría constitucional en la Cámara de Diputados.
Paradójicamente, el principal obstáculo de la alianza que propone Alejandro Moreno es el propio “Alito”. Pocos dirigentes concentran niveles tan altos de rechazo fuera de su partido, pero también dentro de él. La desconfianza que genera entre liderazgos opositores, sumada a las resistencias que enfrenta entre sectores relevantes del priismo, dificulta cualquier intento serio de construir un frente común. La propuesta puede tener lógica electoral, pero el mensajero es el problema.
Cuando planteó esa misma alianza en marzo recibió una respuesta negativa tanto del PAN como de Movimiento Ciudadano. Jorge Romero dejó claro que no ve condiciones para reeditar las coaliciones del pasado, mientras que Jorge Álvarez Máynez reiteró que la apuesta de MC sigue siendo competir por cuenta propia. El triunfo de Coahuila le dio nuevos argumentos a Alito, pero no modificó la posición de sus potenciales aliados.
No obstante, lo verdaderamente relevante de la elección de Coahuila es que exhibió una debilidad que Morena había logrado ocultar detrás de los altos niveles de aprobación presidencial. Aunque Claudia Sheinbaum mantiene una aceptación significativa, distintas mediciones públicas y privadas muestran que la marca Morena enfrenta un desgaste en varias regiones del país.
Es público que gobiernos estatales morenistas enfrentan........
