La derrota generacional
El régimen ha cambiado la Constitución y las instituciones de forma precipitada y sin claridad estratégica. Buena parte de sus impulsos provienen de obsesiones o reduccionismos que no han ayudado a que el país funcione mejor. El círculo que forman democracia, economía y cultura política como sistemas funcionales y recíprocamente dependientes –lo que, en principio, permite a las democracias generar prosperidad– no ha dejado de deteriorarse en estos años. La percepción de que vivimos una recesión democrática o si se prefiere una creciente autocratizacion, es evidente. Cada vez concentra más poder el gobierno y resiste peor la crítica. No es un buen síntoma.
Por más vueltas que le den, el nuevo arreglo institucional no ha mejorado la economía. Muchas de las decisiones tomadas en los últimos años han demostrado ser improductivas porque fueran adoptadas desde el escritorio del caudillo. El fracaso relativo del Mundial en términos económicos se........
