El hombre junto a Messi
El miércoles pasado fui a ver jugar a Lionel Messi. El Inter Miami enfrentaba al San Luis en la Leagues Cup, en el nuevo estadio del equipo, construido al calor del éxito deportivo y de mercadotecnia desatado por la llegada de la estrella argentina.
Messi ofreció una exhibición.
El San Luis se fue al frente con un buen gol tempranero. A partir de ahí, el partido fue completamente del equipo local. El Inter Miami, como todo el culto alrededor del club, gira en torno al talento de su mejor jugador. Y, como desde el principio de sus años en Miami, Messi asumió el partido con absoluta seriedad.
Jugó los noventa minutos, después de esperar pacientemente una interrupción por tormenta eléctrica. En la cancha, dio cátedra: dos goles sublimes en su contundencia y una asistencia desde el tiro de esquina, en la que puso el balón en la cabeza de un compañero como si hubiera medido el pase con un teodolito.
Que todo esto lo haga a los 39 años, una edad en la que la inmensa mayoría de los futbolistas ya están retirados o lejos de su plenitud, es extraordinario. Que lo haya hecho en los........
