¿La FIFA enloqueció o nos resistimos al futuro?
El grito en el cielo ya es un lugar común en las tertulias futboleras. Desde que la FIFA anunció que la Copa del Mundo de 2030 se disputará en seis países y tres continentes, la narrativa del “caos” y la “locura de Infantino” se tomó las portadas. Sin embargo, para quienes preferimos escarbar en el archivo de la geopolítica y las finanzas del balón antes de lanzar juicios sumarios, la realidad es muy distinta. No estamos ante un ataque de demencia institucional; estamos presenciando el inevitable matrimonio entre la nostalgia histórica y el pragmatismo económico del siglo XXI.
Desmitifiquemos el asunto: las sedes oficiales del Mundial 2030 son solo tres: España, Portugal y Marruecos. Un eje mediterráneo compacto, con infraestructura de punta y que une de manera lógica a la UEFA y a la CAF (la Confederación Africana de Fútbol). El rompecabezas........
