El precio de escribir y criticar
Un hombre encapuchado apunta con un arma larga hacia el interior de una casa en Veracruz mientras otro golpea la puerta con un marro; la seguridad del hogar se ha convertido en zona de guerra. Dentro se escucha a un hombre desesperado implorar que se detengan, que hay un bebé, como si aquel ruego pudiera despertar la cordura de quienes vienen con la intención de arrancar a una mujer de su hogar.
La cámara resiste unos segundos y luego la escena se precipita hacia la oscuridad donde empieza la devastación: con lo que hemos visto sabemos lo suficiente para entender y demasiado poco para salvar.
Roxana Berenice Guzmán Ramírez, directora de Pulso Informativo del Sureste, fue sustraída la mañana del 2 de junio de su domicilio, el espacio donde, hasta ahora, los mexicanos aún creíamos que teníamos refugio; la violencia en México ha comenzado a profanar los sitios ordinarios donde se sostiene la vida.
Roxana no llegó a ese instante sin advertencias; el 11 de marzo de 2017, Carlos Fernández Escalante, su esposo, fue asesinado a balazos en Nanchital, a unos metros de donde ella se encontraba. Ese crimen la empujó a salir de Veracruz por motivos de seguridad.
Años después regresó, fundó Pulso Informativo del Sureste y volvió a ejercer un periodismo local que incomoda precisamente porque........
