Mexicanos en el estadio
La semana pasada reapareció en los estadios el bochornoso “puto”, ese grito afamado por entrón. Sospecho que en el juego de hoy contra Ecuador ese coro volverá a retemblar en sus centros la tierra. Qué fracaso. Para demostrar que es sólo un uso ingenioso del habla popular y no un insulto homofóbico, repetiremos el insulto homofóbico.
En 2019, la FIFA decretó que el grito es ofensivo y ordenó detenerlo. Se impusieron multas gordas y se convocó a los jugadores famosos a intermediar ante los gritones. Pareció funcionar hasta ahora, cuando el grito regresa anticipando el momento en que deberá perder quien nunca pierde y que, cuando pierde, arrebata. Si el árbitro escucha el grito, suspenderá el juego durante 10 minutos y será inútil: la turba lo gritará con señas.
Los hábitos de la fanaticada refleja la titubeante mentalidad patria. Si los japoneses recogen su basura, nosotros gritamos “puto”. Si los........
