Dicen que somos de derecha…
Pertenezco a una generación que vio en el primer plano de la vida pública los estragos del autoritarismo instaurado por la revolución mexicana y por los usufructuarios que la “institucionalizaron”. Cuando teníamos quince años, en la Plaza de las Tres Culturas corría la sangre y, al llegar a la mayoría de edad, vimos el Halconazo del 71 y muchos otros actos del despotismo del Estado-partido. La represión formaba parte de la normalidad. Quienes tomaban la calle eran golpeados y gaseados; a quienes se atrevían a levantar la voz en las plazas públicas o en la prensa los callaban, les cerraban los locales, destruían las prensas y encarcelaban a periodistas y activistas. Había una policía política eficiente y despiadada.
La sociedad mayoritaria se mantenía impasible. La excepción fueron los grupos que eligieron las armas como vehículo del cambio y otros que, en partidos y asociaciones, optaron por la acción pacífica, la creación de ciudadanía o la........
