Una verdadera odisea
En una era de mayor conciencia sobre el bienestar animal, con leyes que penalizan el maltrato y reconocen su importancia en la sociedad, es frustrante que las aerolíneas conviertan en una odisea el viajar con nuestras mascotas. Para muchas personas, un animal de compañía es un miembro insustituible de la familia y, como tal, el deseo de compartir un viaje no debería ser una carrera de obstáculos diseñada para castigar ese vínculo afectivo.
El problema es la caótica falta de uniformidad en las normativas. Cada aerolínea opera con reglas arbitrarias y contradictorias, incluso dentro de un mismo país. Lo que es válido para una es motivo de denegación para otra, lo que se convierte en un laberinto de incertidumbre. Esta........
