La derrota como oportunidad
Colombia acaba de vivir un momento político inédito. Abelardo De La Espriella llegó a la Presidencia de la República sin maquinaria, sin coalición de partidos negociada en trastienda y sin el manual del populismo que durante años dominó el debate electoral en este país. Lo hizo convocando directamente a casi 13 millones de ciudadanos con un mensaje claro, ético y sin intermediarios, hablándoles a los electores de cómo solucionar sus necesidades y problemas más angustiantes; la seguridad, la salud, la educación, la vivienda y la lucha contra los corruptos, los dolores de tod@s. Eso no es un detalle menor, es una señal que los derrotados están........
