Bad Bunny y el amor
El medio tiempo del Super Bowl no fue un espectáculo más. Fue una declaración cultural en uno de los escenarios más vistos del planeta. Bad Bunny, el artista puertorriqueño que ha convertido el español en idioma dominante del pop global, tenía todo para salir a cobrar facturas. El clima político en EUA es muy complicado; la conversación pública, incendiaria. El desprecio de muchos republicanos a su tierra natal, Puerto Rico, es constante.
En los días previos al partido, sectores vinculados al movimiento MAGA amagaron con boicotear el espectáculo. Incluso hubo un show alterno de Kid Rock, convertido inexplicablemente en símbolo musical del trumpismo cuando sus canciones hablan de pederastia en momentos en que el escándalo de Epstein está a flor de piel. Pero con esta decisión,
El medio tiempo se convirtió en un campo de batalla cultural. La NFL como rehén de la polarización. El........
