La desesperanza de amar Colombia
Viví en la Costa siete años. Ocho si sumamos los periodos en que después he vuelto. Es mi segunda patria y no duden que cualquiera que entre en mi despacho de aburrido profesor universitario podrá ver junto a la Constitución de mi país natal, la de Colombia. Una junto a la otra como símbolo de mis dos almas. La europea blanca, fría y silenciosa. La caribeña dorada, cálida y alegremente escandalosa. Por ello, siéntanme un poquito como uno de los suyos y perdónenme las palabras que vienen a continuación, a las que no mueve otra cosa sino el amor por quien sabes perdido. Pues así sentí yo a Colombia esta........
