Cómo actuar ante un bully: EE. UU.
Con firmeza, pero con precaución. Porque, claro, mantenerse firme en los propios principios está muy bien, pero tiene sus riesgos. Uno se enfrenta en su cotidianeidad a un bully, a un abusón, a un matón y, en lugar de acobardarse y hacer todo lo que el bully le dice, opta por resistir en su postura, defender sus intereses y no dejarse acobardar. Hasta ahí, bien. El problema es cuando el bully ejerce de tal y le pega a uno dos bofetadas que le pone del revés o le saca cuatro dientes. Ahí la cosa ya se complica. Por eso, repito, ante el bully firmeza, pero precaución.
El EE. UU. de Trump es un bully. E........
