Una reforma chiquita
Como se había anticipado, la reforma electoral no pasó. ¿Fracaso? ¿Derrota? Vamos a ver ahora el Plan B. Parece ser que será una reforma chiquita, más administrativa que política, porque Sheinbaum necesita recursos y como no quiere hacer una reforma fiscal, ha optado por sacar de nuevo las tijeras y recortar ahora a los congresos y gobiernos locales. ¿Y eso del federalismo no significa nada para la 4T?
La presidenta perdió con este rechazo y ese fracaso tendrá consecuencias para su partido y su coalición gobernante. A diferencia de los proyectos legislativos que impulsó para sacar adelante la herencia-mandato que dejó AMLO, Sheinbaum construyó esta reforma por una ruta equivocada. Desde el principio nombró a una cerrada comisión gubernamental y puso al frente a un político arrogante y prepotente, completamente opuesto a construir consensos. Además, la reforma se hizo desde el oficialismo de Palacio Nacional, con una lógica completamente vertical. A los aliados de Morena ni........
