El péndulo de la desgracia
Hace cuatro años escribí para otro diario un artículo titulado ‘El enigma de los dos Petros’, en el que planteaba cómo, al estilo de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, Petro tenía un lado conciliador y democrático y otro autocrático y abusivo. Recuerdo que los primeros meses la pregunta de fondo era cuál de los dos ganaría la mano a lo largo de los cuatro años siguientes. En sus primeros meses nombró a personajes como José Antonio Ocampo en la cartera de Hacienda, a Cecilia López en Agricultura, Alejandro Gaviria en Educación o Néstor Osuna en Justicia, cargos que en su momento fueron un parte de tranquilidad para quienes creemos en la democracia, las instituciones y el Estado social de derecho.
Sin embargo, el carácter autocrático del mandatario, su incapacidad para mediar y su desinterés por escuchar a quienes conocen de los temas llevaron a rupturas constantes, así como a nombramientos de personajes no aptos para los cargos.
Con esto en la memoria, no puedo evitar preguntarme: ¿cuál Abelardo De La Espriella........
