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¿Qué oculta el voto oculto?

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12.04.2026

El voto oculto es un fenómeno que ha acompañado por décadas a las democracias, en especial desde que las encuestas de intención de voto se convirtieron en herramienta fundamental de las campañas. Hay voto oculto cuando un candidato, o una de las opciones en un referendo o plebiscito, despierta en una franja de encuestados –por miedo o por vergüenza– la decisión de ocultar su intención de voto, en especial en los sondeos realizados de manera presencial, cuando la entrevista entre encuestador e interrogado se realiza cara a cara.

LÉELA PRIMERO

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En Colombia hay dos ejemplos de votos ocultos que despistaron a los encuestadores, y los llevaron a equivocar su pronóstico. El primer caso ocurrió en el plebiscito por la paz, en octubre de 2016. Una semana antes de la votación todas las encuestas vaticinaban el triunfo del ‘Sí’, que aprobaba el acuerdo de paz de La Habana, entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc. El ‘Sí’ obtenía en los sondeos entre 55 % y 67 %, contra entre 32 % y 38 % por el ‘No’.

El resultado sorprendió: el ‘No’ se impuso por 50,2 %, contra 49,7 % que obtuvo el ‘Sí’. ¿Qué pasó? Una franja de más de 2 millones de votantes ocultó su intención de voto a los encuestadores, unos porque, como las Farc seguían presentes en su región, les daba miedo decir que votaban ‘No’. Otros, porque la ola pacifista del ‘Sí’ estaba de moda entre medios y líderes de opinión. Esa franja de electores consideraba excesivas las concesiones a las Farc en los acuerdos. Pero, aunque estaban decididos a votar ‘No’, les ocultaron ese voto a los encuestadores. Decir que votaban ‘No’ era peligroso o estaba mal visto.

Hace cuatro años, en las presidenciales de 2022, sucedió algo parecido en la primera vuelta. Casi todas las firmas encuestadoras daban por hecho que pasarían a segunda vuelta Gustavo Petro, con 40 %, y Federico Gutiérrez, con entre 23 % y 30 %. Al ‘outsider’ Rodolfo Hernández, las encuestadoras apenas le otorgaban entre 15 % y 20 %. Hernández pasó a segunda vuelta con 28 %, mientras Fico fue eliminado con 23 %. Cerca de un millón y medio de electores ocultaron a los encuestadores que iban a votar por Hernández, porque les daba pena decir que apoyaban a ese chifloreto personaje que, en todo caso, les atraía y les gustaba.

Hay voto oculto cuando un candidato, o una de las opciones en un referendo o plebiscito, despierta en una franja de encuestados –por miedo o por vergüenza– la decisión de ocultar su intención de voto, en especial en los sondeos realizados de manera presencial

¿Puede estar ocurriendo algo similar ahora? En las encuestas presenciales, el abogado Abelardo de la Espriella obtiene entre 20 % y 24 % de intención de voto en primera vuelta, y en el escenario de segunda vuelta pierde por entre 4 y 6 puntos con el comunista Iván Cepeda. Pero en la encuesta de AtlasIntel de esta semana, hecha de manera digital y sin entrevistas cara a cara de encuestador con encuestado, y donde, por eso mismo, el entrevistado se siente más protegido y más libre, De la Espriella obtiene en torno al 28 % en primera vuelta, y le gana a Cepeda por 9 puntos en segunda vuelta.

En las encuestas cara a cara, esa franja de electores esconde su verdadera intención porque entre los votantes antipetristas y anticepedistas, en especial en las grandes ciudades, se ha puesto de moda la fórmula de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo. Es el voto ‘in’, el voto bien visto por muchos. Al igual que pasaba con la opción del ‘Sí’ en el plebiscito de 2016, es el voto que apoyan muchos medios y líderes de opinión.

Además, aunque es mucho más serio y juicioso que Rodolfo Hernández, De la Espriella se muestra como un costeño francote y no siempre políticamente correcto, y algunos opinadores así lo han señalado en tono de crítica. Pero aquí también juega el miedo, en especial en muchos municipios y en muchos barrios de grandes ciudades, donde las bandas criminales mandan y apoyan a Cepeda. Esto es apenas una hipótesis, pero los indicios que están a la vista tienen bastante peso. Los encuestadores que hacen entrevistas presenciales van a tener que afinar mucho la mira, para evitar que el voto oculto los despiste.

MAURICIO VARGAS

mvargaslina@hotmail.com

IG: @mvargaslinares

(Lea todas las columnas de Mauricio Vargas en EL TIEMPO, aquí)


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