Perder ganando
Es muy probable que ya casi nadie recuerde a la ganadora, hace apenas quince días, de la final femenina del Roland Garros, uno de los cuatro grandes torneos de tenis del año. Es más: diré su nombre, Mirra Andréyeva, porque estoy seguro de que ya muchos lo olvidaron, eso por no hablar de los que jamás en su vida lo han oído y ni siquiera les importa, con toda la razón. Tengo entendido que es una gran tenista con un futuro brillante, tiene solo diez y nueve años.
Pero aunque Mirra Andréyeva fue la campeona del torneo, la verdadera ganadora fue quien perdió contra ella en la final, la polaca Maja Chwalinska, de veinticuatro años, lo que en el mundo del tenis significa ser una veterana y una vieja. Y sí: no solo por la edad tenía todas las de perder Maja Chwalinska, sino también por la forma en que llegó a París, a diferencia de la mayoría de sus contrincantes, que suelen tener la vida por delante y todo ya resuelto.
Ella no: ella llegó en un vuelo de........
