El país del día después
Se me ocurre pensar hoy que el día de la elección presidencial no es, al final, el más decisivo. El día verdaderamente importante será el siguiente.
El lunes 22 de junio, los colombianos amaneceremos con un presidente electo, pero también con una realidad que ninguna campaña puede modificar: seguiremos compartiendo el mismo país. Los votantes de Cepeda y los de Abelardo seguirán encontrándose en los mismos barrios, en los mismos trabajos, en las mismas universidades y en los mismos grupos familiares donde la política, en demasiadas ocasiones, ha terminado reemplazando la conversación por la sospecha.
Por eso vale la pena recordar algo elemental que suele perderse en medio del fragor electoral: la democracia no está diseñada para eliminar el conflicto sino para civilizarlo.
El politólogo italiano Norberto Bobbio sostenía que una de las funciones esenciales de la democracia consiste en transformar enemigos en adversarios. Parece una diferencia semántica menor, pero encierra una idea profunda. Los adversarios compiten,........
